Al invierno, no se lo come el lobo.
Carne en calceta, para quien la meta.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
A bien obrar, bien pagar.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Al freír será el reír.
Hacerle a uno la pascua.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
El hambre es una fea bestia
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Que aproveche como si fuera leche.
Maíz comprado no engorda.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Cuando te den, da.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Al pobre el sol se lo come.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Más se consigue lamiendo que mordiendo.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Hacer enseña a hacer.
Hasta el árbol más grande, se alimenta de lo que tiene abajo.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
A cena de vino, desayuno de agua.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Jugar y pasear solo por recrear.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Primero, pensar y después, hablar.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Para pan y pescado, chocho parado.
Échale guindas al pavo.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.