En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Pascua pasada, el martes a casa.
La dieta cura más que el bisturí.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Agua y sol, tiempo de requesón.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Gallina que canta, de poner viene.
No hay mejor salsa que el hambre.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Hacer oídos de mercader.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
De buena harina, buena masa.
Callen barbas y hablen cartas.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
El hambre es la mejor salsa
Agua caliente, salud para el vientre.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Yo no sé hacer empanadas, pero sé donde las hacen buenas.