Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Hacer enseña a hacer.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Gastalo en la cocina y no en medicina.
Come y bebe, que la vida es breve.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Casa hecha y mujer por hacer.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Beber con medida alarga la vida.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
La labranza no tiene acabanza.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
La crianza aleja la labranza.
La justicia cojea, pero llega.
Por sus hechos los conoceréis.
Donde entra beber, sale saber.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Un hombre puede lo que sabe
A la cama no te irás sin saber algo más.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Todo es según el cristal con que se mira.
Querer sanar es media salud.
Mientras más aprendo menos sé.
Agrada, quien manda.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Mucho sabe quien callar sabe.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.