Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
A Dios, nada se le oculta.
Los hombres son mejores que su teología
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
No hay dicha, sino diligencia.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
El trabajo es la ley y a todos agita.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
El sabio calla, el tonto otorga.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Con agua y con sol, Dios es el Criador.
La sangre, pesa más que el agua.
Hace más la raposa que la curiosa.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
No hay mal que dure cien años, ni medico que lo cure, ni medicina en botica.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
La conciencia vale por cien testigos.
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.