Madre acuciosa, hija vagarosa.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
La experiencia no se fía de la apariencia.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Amor de dos, amor de Dios.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
El buen alimento cría entendimiento.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
El que busca, encuentra.
Barriga llena, aguanta trabajo.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
La comprensión siempre llega más tarde.
La tierra que me sé, por madre la he.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Hacer la plancha.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
En chica cabeza caben grandes ideas.
Buena razón quita cuestión.
Papel, testigo fiel.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Ley puesta, trampa hecha.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
El necio cree que todo lo sabe.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Menos correr y más hacer.