¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Más mamado que chupo de guardería.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Más tira un pelo del coño que todo el moño.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Llegar a punto de caramelo.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Los cascos salen a la botija.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
Palabra dada, palabra sagrada.
Al mal tiempo, buena cara.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Cada día verás quien peque y pague.
Buenas judías la Mancha las cría.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
A buen santo te encomiendas.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Del mal vino, buena borrachera.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Además de cornudos, apaleados.