Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Buena mula, mala bestia.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Al potro y al niño, con cariño.
Aire de Levante, agua delante.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Blanco y en botella, leche.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Agua vertida, no toda cogida.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Juego y bebida, casa perdida.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
La paciencia no está entre los jovenes.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Cuando tu ibas, yo venia.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
A la mujer no la cates, no es melón.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Salud y pesetas salud completa.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Carga que place, bien se trae.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.