En largos caminos se conocen los amigos.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Guardas bien y no sabes para quien.
Donde hay pelo hay alegría.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
A la mujer brava, la soga larga.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Las sueños, sueños son.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Caridad con trompeta, no me peta.
Al son que me tocan bailo.
Componte para el marido y no para el amigo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Hablar hasta por los codos.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Pon y te llamaran gallina.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
La buena ropa abre todas las puertas.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
La que fácil llega, fácil se va.
Aguas tempranas, buena otoñada.
De puta a puta, taconazo.