Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
A gran seca, gran mojada.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Más vale morir de risa que de ictericia.
Buena vida, arrugas tiene.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
No es ni chicha ni limonada.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Culo veo, culo quiero.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Olla reposada, no la come toda barba.
La mejor bellota es para el peor marrano.
La avaricia rompe el saco.
El cerdo siempre busca el fango.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Del reir viene el gemir.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
La virtud ennoblece.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
A barba muerta, poca vergüenza.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A confite de monja pan de azúcar.
La alegría intensa es cosa seria
La oveja de muchos, el lobo la come.
En enero, cada oveja con su cordero.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.