Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
A refajo verde, ribete encarnado.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Buena crianza no pierde punto.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
El muerto delante y la griteria atrás.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
A palabra necias, oídos sordos.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
A río crecido, sentarse en la orilla.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Con el mismo cuero las correas.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Pan a hartura y vino a mesura.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Donde hay gana, hay maña.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
El perro flaco todo es pulgas.
A quien vela, todo se le revela.
El que se pica, ajos come.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Esquivó la bicicleta, y lo aplastó la volqueta.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Tener el juego trancado.
Llamar al gato, gato.