Mano de santo cura como por encanto.
A la hija casada sálennos yernos.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Hombres de noche, muñecos de día.
A catarro gallego, tajada de vino.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Fue a por agua y salió escalado.
La jodienda no tiene enmienda.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Pisar mierda trae buena suerte
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Es gusano de la misma guayaba.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
A gran subida, gran caída.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Campana cascada, nunca sana.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
El sastre de fama, conoce la trama.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Mano que te da de comer no has de morder.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Cuidados ajenos, matan al asno.