Estás más perdido que un juey bizco.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
En casa llena el loco no se apena.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
De higos a brevas, larga las lleva.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Riña de amantes, agua referescante.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Cada uno se rasca donde le pica.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Más se mira al dador que a la dádiva.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
En San Antón, calabazas al sol.
El que no te conozca, que te compre.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Tras el buen comer, ajo.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
A hija casada, los yernos a la puerta.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Come con él, y guárdate de él.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Faena acabada, faena pagada.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
De comerciar a robar, poco va.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.