Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Pedir más es avaricia.
Putas y frailes andan a pares.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Callar como puta tuerta.
En ningún apostolado falta un judas.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Labrador lunero, no llena el granero.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
No calientes horno para que cueza otro.
Pecado callado, medio perdonado.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Calles mojadas, cajón seco.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Maldigo el diente que come la simiente.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
A barco nuevo, capitán viejo.
En cada tiempo, su tiento.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
La Justicia es muy cretina si no mata al que asesina.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.