Pajes; mozos y era Perico solo.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Quien tiene dineros, compra panderos.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Ha de salir la corneja al soto.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
El sarampión mata a lo traidor.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
A rocín viejo, cabezada nueva.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Mujer precavida vale por dos.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Como chancho en misa.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Oveja de todos, cómenla lobos.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Aire colado, a muchos ha matado.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Se encontró con la horma de su zapato.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Encima de la cabaña todo daña.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.