El que bruto entra, bruto se ausenta.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
En enero, el besugo es caballero.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
A carne de lobo diente de perro.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
La pisada del amo, el mejor abono.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Abogacía que no zorrocía.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Dando al diablo el hato y el garabato.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Don López, que mata siete de un golpe.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
El que necesita, te visita.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
No quieras comer perdiz antes de matarla.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Tener un hambre de lobo.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Soltero maduro, maricón seguro.
Cada uno halla horma de su zapato.