Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Acometer hace vencer.
El que fía, o pierde o porfía.
No jales que descobijas.
Quien se excusa se acusa.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Al loco y al toro, dale corro.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Salir junto con pegado.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Las cañas se vuelven lanzas.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
El que trae , lleva.
El que corre mucho, atrás se halla.
El ruin calzado sube a los cascos.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Gente de montaña, gente de maña.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Le salió el tiro por la culata.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
A pan duro, diente agudo.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Al hombre de rejo, vino recio.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
El hombre es un animal de costumbre.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
A un bagazo, poco caso.
De los escarmentados nacen los avisados.
Carne en calceta, para quien la meta.