La más fina mula, patea y recula.
Más doblado que carpa de camión.
Enójate pero no pegues.
Dios nos coja confesados.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
El que quiera comer la nuez tiene que romper la cáscara.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Ítem de lista viñeteada
Quien hizo una, hará ciento.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Bailar la trabajosa.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
El sol sale para justos y pecadores.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
A Seguro se lo llevaron preso
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
El que aconseja, no paga.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Compra en plaza y vende en casa.
Mal camino no conduce a buen sitio.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
De la abundancia viene la vagancia.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
A golpe de mar, pecho sereno.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.