A la hora mala no ladran los perros
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Roma, acuerdos y locos doma.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Tierra de roza y coño de moza.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
El que la hace, la paga.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Compra en plaza y vende en casa.
Llevar adarga para viivir vida larga.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Carne a carne, amor se hace.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Y vuelta la burra al trigo.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Mucho preito hace mendigo.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Come, que de lo yuyo comes.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
La buena cena, temprano suena.
El buey pace donde yace.
Serio como perro en bote.