La mujer loca, por la vista compra la tela.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Cada cual a lo suyo.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Dos capitanes hunden el barco.
Más cagado que palo de gallinero.
Por San Andrés, corderillos tres.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
La mala fe, no pare hembra.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Comer de su propio cocinado.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Casa hecha y mujer por hacer.
Caga más una vaca que cien palomos.
A la mujer casada, el marido le basta.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Se te cayó e cassette
Calle mojada, caja cerrada.
Más haces callando que gritando.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
También al verdugo ahorcan.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
A su tiempo se cogen las uvas.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Para baina de oro, cuchillo de plomo.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Habiendo don, tiene que haber din.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Dinero guardado, barco amarrado.