Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
El haragán es el hermano del mendigo.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
El que come aprisa, come mal.
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Haz mal y guárdate.
Labrador lunero, no llena el granero.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
El que pide lo justo, recibe migajas.
A jugar y perder, pagar y callar.
No apuntes, a menos que vayas a disparar.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Cada burro apechuga con su carga.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
De perdidos, al río.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Donde hay gana, hay maña.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
La fortuna a los audaces ayuda.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Burlas que son veras, otro las quiera.
El que quiera conquistar tiene que luchar.