A mucho hablar, mucho errar.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
El mal que no tiene cura es la locura.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Buen corazón vence mala andanza.
Pan ajeno, caro cuesta.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Como buscar una aguja en un pajar.
El corazón del justo, piensa para responder.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
No hay albarda que le quede bien.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
La cama guarda la fama.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
El pan es freno del vino.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Para cerdos, buenas son bellotas.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Caga más una vaca que cien palomos.
Ara con heladas, que matarás la grama.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Campo florido, campo perdido.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Cazador, mentidor.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Lo barato cuesta caro
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.