Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Antes de meter, prometer.
Estar como caimán en boca de caño.
Cada cual es dueño de su miedo.
Después de verme robado, compré un candado.
A cántaro roto, otro al puesto.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Dar es corazón, pedir es dolor
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
La diligencia es la madre de la buena forma.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
El buey pace donde yace.
El comedido sale jodido.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
A quien le dan pan que no coma.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Ganado suelto bien retoza.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Más enredado que un kilo de estopa.
Quien mal cae, mal yace.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Entre col y col, lechuga.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Campana cascada, nunca sana.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Al bobo, múdale el juego.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Donde no hay, los ladrones no roban.
Hacerse de la vista gorda.
Además de cornudos, apaleados.
La ventura es paño que poco dura.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.