Dar carne al lobo.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Chico pueblo, grande infierno.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Madre muerta, casa deshecha.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
O Corte o cortijo.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Casa de Dios, casa de tos.
Callen barbas y hablen cartas.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Pereza, llave de pobreza.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Es como el basurero que quema por debajo.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Casa sin madre, río sin cauce.
Firma papel y te encadenarás a él.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Una manzana podrida daña el barril completo.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Para todos hay un cementerio.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Hacienda de pluma, poco dura.