Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Bella por fuera, triste por dentro
La Cruz, la viña reluz.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
O Cesar, o mierda.
Escucha tu corazón... que sabe.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Lo barato cuesta caro
Otoño entrante, uvas abundantes.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Yo que callo, piedras apaño.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Presto se va el cordero como el carnero.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Boca con duelo, no dice bueno.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Al loco y al fraile, aire.
Cada santo tiene su candela.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Santo que mea, maldito sea.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
El mono vestido de seda mono se queda
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Abre la boca que te va la sopa.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.