Encima de la cabaña todo daña.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Ave por ave, el carnero si volare.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Aire colado, a muchos ha matado.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Hacer de un camino, dos mandados.
Faldas largas, algo ocultan.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Dar tiro.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Mucho ojo, que la vista erro.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Cual andamos, tal medramos.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Ir a amarrar el zorro.
Gente de montaña, gente de maña.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Grano a grano, se llena el granero.
Lo pasado, pisado.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Galga salida, a liebre parida.
Pescar en río revuelto.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Llenar el tarro.
El que tiene tierra, tiene guerra.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Casa oscura, candela cuesta.
Carne en calceta, para quien la meta.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Quien no madruga, no caza boruga.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Buena crianza no pierde punto.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Caballo que alcanza, pasar querría.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
De chica candela, grande hoguera.