Este batea y corre para tercera.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
El hombre apercibido medio combatido.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
A buey viejo, pasto tierno.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
A gran salto, gran quebranto.
El que corre mucho, atrás se halla.
Hay ropa tendida.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
El que sigue la caza, ése la mata.
Cada mozo lancee su toro.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
A la guerra, con la guerra.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Abrojos, abren ojos.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Casa hecha, sepultura abierta.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
A burra nueva, cincha amarilla.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Lo que siembras cosechas.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
El cebo oculta el anzuelo.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Ojo al parche.
Camino malo, pásalo pronto.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.