Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Roer siempre el mismo hueso
Más vale dar que la carga llevar.
Hablar con el corazón en la mano.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Alabar y callar para medrar.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
No dejar títere con cabeza.
Lo que ha de ser, va siendo.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
El casado casa quiere.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
A burra vieja, albarda nueva.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Vayan las verdes por las maduras.
Lo que está por pasar pasará.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Del joven voy, del viejo vengo.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Callen barbas y hablen cartas.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
No muevas lo que esté bien.
Hace más el que quiere que el que puede.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.