Para saber, has de leer.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
El que quiere subir inventa la escalera.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Haz el mal y guárdate.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Confesión hecha, penitencia espera.
A capa vieja no dan oreja.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Ayunar, o comer truchas.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Tiempo pasado siempre es deseado.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Hebra larga, costurera corta.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Quien hizo una, hará ciento.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.