La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
El burro busca al otro burro para rascarse.
A donde va la gente, va Vicente.
Buenas cartas a veces pierden.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Libro prestado, perdido o estropeado.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Habiendo don, tiene que haber din.
La gota que derramó el vaso de agua.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
A la vejez aladares de pez.
A la guerra, con la guerra.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Da y ten, y harás bien.
Donde no hay regla se pone ella.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Haz turismo invadiendo un país.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
La necesidad agudiza el ingenio.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Es mejor cobrar a que te cobren.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Hombre canoso, hombre hermoso.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
Lo imposible, en vano se pide.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Aquel que guarda siempre tiene.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.