Van al mismo mazo.
Depende de cómo caigan las cartas
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
De casta le viene al galgo.
El que juega con fuego, se quema.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Burro cansado, burro empalmado.
Gran tocado y chico recado.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
A la virtud, menester hace espaldas.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Callando el necio, se hace discreto.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Limosnero y con garrote.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
El que se va no hace falta.
[inicio del curso].
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Chilla más que un camionao é pollos.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Amor nuevo, olvida el primero.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Madre dispuesta, hija vaga.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Pan a hartura y vino a mesura.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Saber cuántas son cinco.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
De día y con sol.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.