Untar la carreta para que no chirrié.
El que las sabe, las tañe.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Hay que hacer de tripas corazones.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Llegar a punto de caramelo.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
De uvas a peras.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Una palabra deja caer una casa.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Dar en el clavo.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Jugar bien sus cartas.
Redondear la arepa.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Al loco y al aire, darles calle.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Si voy, con lo que te doy.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Casarse bajo el palo de la escoba
El hablar mismo idioma.
Cojo con miedo, corre ligero.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Ponerse la tapa en la cabeza
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Camino malo se anda ligero.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.