Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
El que apurado vive, apurado muere.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
La verdad no peca pero incomoda.
Zapatero a tus zapatos.
Deuda pagada, otra empezada.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Mujer con toca, dos veces si.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
No digas no sin saber por qué no.
Para cuchillo que corta, no hay carne dura.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Mal se cuece olla que no se remece.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
El que no cae no se levanta.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
A barba muerta, obligación cubierta.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
A fullería, cordobesías.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Los patos marinos anuncian nieve.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
A buen juez, mejor pastor.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.