No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Con tontos, ni a coger hongos.
Entre más apuro menos prisa.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Guardado el dinero, no pone huevos.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
De todas maneras, aguaderas.
Marido, comprad vino; que no lino.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
La suavidad domina más que la ira.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
No se debe escupir al cielo.
Cuando suena el tiro, ya la bala ha salido.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Haz bien y no mires a quien.
Boca con boca se desboca.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
De los muertos no se hable sino bien.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Del monte sale, con que se arde.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
El que nace chicharra, muere cantando.
Las indirectas del padre Cobos.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Puso pies en polvorosa.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Nadie envejece a la mesa.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.