Da Dios almendras al que no tiene muelas.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Las grandes penas no se quejan.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Ve tu camino para no tropezar.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
No da un tajo ni en defensa propia.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Dar limosna no aligera la bolsa
Donde se pace, que no donde se nace.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Hazme la barba, hacerte el copete.
El que nada no se ahoga.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Dar patadas de burro.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Mientras descansa está haciendo adobes.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
El loco, por la pena es cuerdo.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Ante la duda, la más madura.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.