A ama gruñona, criada rezongona.
Aceptar un don, requiere discreción.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Los refranes no engañan a nadie.
Sale más caro el candil que la vela.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Por pedir, nada se pierde.
Al acebuche no hay quien le luche.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Carnero, comer de caballero.
Mande la razón y obedezca la pasión.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Al engaño, con engaño.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Vencer no es vergonzoso
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Contigo me entierren, que me entiendes.
El que espera desespera.
Gallina que canta, de poner viene.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
El inferior paga las culpas del superior.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Puerco no se rasca en javilla.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Te casaste, te entera.
Dame pan y llámame perro.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Me lo contó un pajarito
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.