Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Molino cerrado, contento el asno.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Burla con daño, no cumple el año.
No dar pie con bola.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Hacer enseña a hacer.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Hacer de un camino, dos mandados.
Para aprender, perder.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
El nosotros anula el yo.
No es lo mismo oír que escuchar.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Favorecer, es por norma perder.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Paga para que te acrediten.
A consejo malo, campana de palo.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Loro viejo no aprende a hablar.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.