Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
Fingir locura, es a veces cordura.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Quien la haga que la pague.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Apaga la luz, Mañosón!
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
El que pestañea pierde.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Quien desprecia, comprar quiere.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Ruego de Rey, mandato es.
Cazador con levita, quita, quita.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Cuando dude, no saludes.
Lo dicho, dicho está.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Quien destaja no baraja.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Hacerse el de la oreja mocha.
De sabios es cambiar de parecer.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Enójate pero no pegues.
Dar una de cal y otra de arena.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
A la hora mala no ladran los perros
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
El que canea, no calvea.