El que quita la ocasión, quita el peligro.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
No cantes victoria antes de tiempo.
A caballo que se empaca, dale estaca.
A cama chica, echarse en medio.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Ocio, ni para descansar.
El que jura miente.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
A mucho hablar, mucho errar.
Donde aprietan, no chorrea.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
A persona lisonjera no le des oreja.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Redondear la arepa.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Cuando masques, no chasques.
Breve habla el que es prudente.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Hombre hablador, nunca hacedor.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Quien no canea, calvea.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
No hables por boca ajena.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Panza llena, quita pena.