A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Lo que sea que suene.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Llenar el tarro.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
El que no chilla, no mama.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Con chatos, poco o ningún trato.
Dar antes que amagar.
Cazador, mentidor.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Lo que fuere sonará.
Fingir no es mentir.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
Acometer hace vencer.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Más obrar que hablar.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Corta despacio, que hay poco paño.
La misa, dígala el cura.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Tierra por medio, para poner remedio.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Buena razón quita cuestión.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
La mejor palabra es la que no se dice.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.