La belleza entra por la boca.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
A mejor cazador se le va la paloma.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
Burro suelto del amo se ríe.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
El arenque cuelga de sus propias agallas
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
El que come tierra, carga su terrón.
Foso y vallado, buen cercado.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
A la prima, se le arrima.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Nadie le da vela en este entierro.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Pan ajeno, caro cuesta.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
En cada tiempo, su tiento.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Julio, siega y pon tres cubos.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Como te cuidas, duras.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Donde entra tajada no entra rebanada.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Llevar y traer, de todo ha de haber.