Quien te quiere, no te hiere.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Piedra que rueda, no crea moho.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Año hortelano, más paja que grano.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Donde aprietan, no chorrea.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El mandar no quiere par.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Dos no discuten si uno no quiere.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Para aprender, perder.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
Gallina vieja da buen caldo.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Hasta los animales cuidan sus crías.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
En el pecado se lleva la penitencia.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.