A ese precio, no habría ya vara en la tienda.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Esto está color de hormiga.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Bien se lava el gato después de harto.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Vino mezclado, vino endiablado.
Estas son de mi rodada.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Fiar, en Dios y en otro no.
El queso es sano que da el avaro.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Dar limosna no aligera la bolsa
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
El buen vinagre del buen vino sale.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Más verga que el Trica programando.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Cuidado con la adulación
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.