Viejo cansado, muerto o corneado.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Es un garbanzo de a libra.
Son cáscaras del mismo palo.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Cada cual en su corral.
Cabello crespo, calvo presto.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Casado, pero no capado.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Hay que andar más tieso que un ajo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
¿Qué tiene que ver el culo con las témporas?.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Dos capitanes hunden la nave.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Y el que llegó de Copiapo de las mechas lo saco.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Padecer cochura por hermosura.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.