Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Más da el duro que el desnudo.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
No siempre llega primero, quien camina más ligero.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Hablando se entienden los blancos.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
El papel que se rompa él.
Intimidades, solo en las mocedades.
Más matan faldas que balas.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
En tiempo de campaña, apaña.
La sangre, pesa más que el agua.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Dar y tejer es buen saber.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Es la misma gata, no más que revolcada.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
No hay mayor tontería que reñir.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Casa ordenada, casa salvada.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Están más concentraos que un jugo de china.
Más vale que sobre que no que falte.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.