Donde no hay, por demás es el buscar.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Juego y bebida, casa perdida.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Del reir viene el gemir.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
El que es perico donde quiera es verde.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Quien mal cae, mal yace.
No vas a morir de parto ni de cornada de burro.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
De pena murió un burro en Cartagena.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Barájamela más despacio.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Más aburrido que mico recién cogido.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
La soga se rompe por lo más fino.
De buen caldo, buenas sopas.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.