Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Pan a hartura y vino a mesura.
De lo que no sabes, no hables.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Están cortados por la misma tijera.
La buena obra, ella misma se loa.
A árbol caído, todo son piedras.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Bondad con hermosura, poco dura.
Lleva más cisco que carbón.
Con el mismo cuero las correas.
Con dinero baila el perro.
Más vale ensalada que hambre.
Es de sabios cambiar de mujer.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Antes di que digan.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Porfía mata venado, que no venablo.
Año de pitones, año de cabrones.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Padre diestro, el mejor maestro.
Zurcir bien es más que tejer.
Hombre viejo no necesita consejo.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Patada de yegua no mata caballo.
Las apariencias engañan.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Quien asno nació, asno murió.
A Dios, nada se le oculta.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Contra gustos no hay nada escrito.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
O la bebes o la derramas.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.