Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Toma y daca.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
El necio cree que todo lo sabe.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Callar y callemos que todos de barro semos.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
A la mujer casada, el marido le basta.
Donde no hay regla se pone ella.
Hermano mayor padre menor.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Es demasiado necio para ser loco.
El que no arriesga no gana.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Olla remecida u olla bien cocida.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
El juez injusto, colgado de un saúco.
En la cancha se ven los gallos.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Ahora, hasta los escarabajos empinan la cola.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
A la cama no te irás sin saber algo más.