Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
A palabras necias, bofetones.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
No acose, que la están peinando.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Cazador con levita, quita, quita.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Tienes más cara que un saco perras.
Tres al saco y el saco en tierra.
Ido el conejo me das consejo.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Cada perro, con su hueso.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Hacer mangas y capirotes.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Estar como caimán en boca de caño.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
La cara bonita y la intención maldita.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Dos capitanes hunden el barco.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.