Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Zapato de ramplón, de larga duración.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Variante: Si hay trato, pueden ser amigos el perro y el gato.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Bienes y males, a la cara salen.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
No todo el que chifla es arriero.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Al loco y al fraile, aire.
Tal para cual.
Cabeza casposa, poco piojosa.
A buenos ocios, malos negocios.
Haber gato encerrado.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Más feliz que marica con dos culos.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Al mal circo le crecen los enanos.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A cada puerta, su dueña.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Barbas mayores quitan menores.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Ni llueca eches que pollos saques.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.