Las caras nos vemos, más los corazones no.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El mundo da muchas vueltas.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Hacer el agosto.
A la hija, tápala la rendija.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Ha de salir la corneja al soto.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Foso y vallado, buen cercado.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Al son que me tocan bailo.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Plata en mano, culo en tierra.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Taberna sin gente, poco vende.
Los pies van donde va el corazón
Al asno lerdo, arriero loco.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
No al moco, sino donde cuelga.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
La más fina mula, patea y recula.
Zapatero a tus zapatos.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Lo malo nunca es barato.